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Cómo podemos desarrollar la autonomía  en los niños
02. Sep. 2018
Cómo podemos desarrollar la autonomía en los niños

El desarrollo de la autonomía es uno de los objetivos principales en la educación de una persona. La autonomía es una habilidad de gran importancia para la vida en sociedad y para el funcionamiento personal, sería la capacidad que permite a la persona hacer cosas por sí mismo y ser capaz de tomar las propias decisiones.

La autonomía.

La autonomía es la capacidad de dirigirse a uno mismo, tomar decisiones, hacer cosas, etc. sin necesidad de indicaciones o aprobación externa. La autonomía implica hacer las cosas por nosotros mismos, y resulta esencial para el bienestar y el buen funcionamiento de las personas. Es muy importante comenzar con el desarrollo de la autonomía desde una edad temprana ya que de este modo el niño podrá aprender a ser responsable y dejará de ser dependiente.

Desarrollo de la autonomía

La autonomía es una habilidad muy importante, pero que las personas no tienen  de manera innata. Nadie nace con mucha o poca autonomía, sino que ésta se va construyendo a través de las experiencias del niño. El desarrollo de la autonomía es un proceso continuo y complejo, que se produce enmarcado en  todo el proceso evolutivo del niño.

  • La autonomía se desarrolla de manera gradual. Requiere un trabajo continuado, y poco a poco, el niño tendrá que ir dando pequeños pasos sobre los que apoyar los pasos posteriores.
  • El desarrollo de la autonomía es un proceso enmarcado en el proceso de desarrollo global. La autonomía se construye de manera paralela al desarrollo, crecimiento y maduración del niño. Es importante tener en cuenta la edad de los niños.
  • La autonomía es un proceso que implica el desarrollo de la responsabilidad y la confianza en uno mismo. El niño autónomo es capaz de confiar en sí mismo, alejándose de posturas dependientes y podrá asumir ciertas responsabilidades.
  • Para desarrollar la autonomía es muy importante proporcionar experiencias en las que el niño pueda comprobar sus destrezas y pueda ir desarrollando su confianza.

La responsabilidad y la autonomía

La autonomía está ligada al desarrollo de la responsabilidad. Si queremos que sean responsables tendremos que enseñarles a ser autónomos. Cuando el niño hace cosas por sí mismo, puede aprender que  sus actos tienen consecuencias y valorar las mismas, puede entender la importancia de hacer las cosas con responsabilidad.

Responsabilidad y autonomía van de la mano, la autonomía requiere la adquisición de ciertos hábitos que implican responsabilidad.

El desarrollo de la  autonomía según la edad del niño.

El desarrollo de la autonomía es un proceso gradual que debe adaptarse a la edad del niño. Es importante proporcionar experiencias para que el niño pueda desarrollar su autonomía pero teniendo en cuenta su edad y su nivel madurativo, así como ritmo de desarrollo. Exigirles demasiado sin que estén preparados para ello, puede tener consecuencias negativas.

 

 

 

 

Edades

Desarrollo de la autonomía

Tareas

2-3 años

Aunque los niños, sean pequeño es importante comenzar el desarrollo de la autonomía a través de pequeñas tareas sencillas.

  • Recoger sus juguetes, con ayuda del adulto.
  • Empezar a comer solo.
  • Ayudar al adulto en algunas tareas, siguiendo indicaciones claras, por ejemplo: llevar la ropa sucia donde le indiquemos, colocar lo que le demos en la mesa.
  • Ayudar a ponerse y quitarse la ropa.

4-5 años

A partir de los 4 años, el niño ha alcanzado una mayor destreza en sus habilidades motrices, lo que le dota de autonomía.

Podemos encargarles una serie de tareas que proporcionan experiencias que apoyan el desarrollo.

Puede que el niño no hará bien estas tareas, el objetivo no es que lo haga perfecto, sino que lo haga solo.

  • Vestirse  y desvestirse solo. Puede que necesiten algo de ayuda con botones o cremalleras, o prendas complicadas, pero en general podrán hacerlo solos.
  • Recoger su ropa y sus juguetes. Siguiendo unas pautas e indicaciones aprendidas.
  • Ocuparse de su higiene. Asearse, lavarse las manos y empezar a lavarse los dientes.
  • Ayudar a  tareas sencillas como poner la mesa.

 

6-7 años

En esta edad se produce una mayor maduración cognitiva, que apoya el desarrollo de la autonomía.

  • Preparar sus materiales y cosas, como por ejemplo la mochila del cole, la ropa, etc.
  • Ordenar su cuarto. No se trata de pedirles que hagan una limpieza a fondo, pero si pueden recoger juguetes, colocar la ropa, etc.
  • Cuidar de la mascota. Darle la comida, agua, etc.
  • Colaborar en tareas de la casa como poner y quitar la mesa

8-9 años

En esta etapa el niño debería tener algunos hábitos de autonomía, y seguiremos avanzando a través de tareas un poco más complejas.

  • Aumentarán sus destrezas para ocuparse de su higiene, además de asearse, podrá bañarse solo.
  • Ayudar con tareas un poco más complejas como  ayudar a  preparar comidas, hacer la compra, etc.
  • Es un buen momento para que empiecen a ser responsables con sus tareas escolares, anotar deberes, y preparar su material, organizar su tiempo, etc.
  • Responder al teléfono.

 

10-11 años

En esta edad, serán ellos mismos los que empiecen a pedir más autonomía, necesitan este desarrollo para el desarrollo de su identidad personal.

  • Ocuparse de sus cosas: Limpiar y ordenar su cuarto, colocar su ropa, recoger el baño después de usarlo, hacer su cama, etc.
  • Anotar recados de teléfono.
  • Pasear a la mascota. Depende de la zona tendrá que ir acompañado o no, pero puede ocuparse de la mascota.
  • Ayudar a los adultos con tareas más complicadas como limpiar la casa, pasar la aspiradora, hacer la compra, cuidar de niños menores, etc.

12 en adelante

La autonomía es muy importante a partir de esta etapa.

  • Podrá hacer tareas que requieren más independencia o salir solo de casa: Sacar la basura, comprar cosas solo, ir a casa de algún familiar, salir solo, etc.
  • Preparar platos de comida sencillos, para él y para los demás.
  • Ayudar a limpiar la casa y ocuparse de su cuarto, baño, higiene personal, hacer la cama, etc.
  • Hacer llamadas de teléfono, interactuar con otros adultos, profes, dependientes, etc.
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