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15 errores frecuentes en la redacción de un texto

15 errores frecuentes en la redacción de un texto
13 de enero de 2015

La sintaxis, la gramática, el estilo… Son aspectos que debemos tener muy presentes a la hora de redactar un texto y que, sin embargo, relegamos frecuentemente a un segundo plano. El contenido es tan importante como la forma en que lo exponemos a lo largo de un texto. Por ello, es importante detectar nuestros errores más comunes en la redacción, con el claro objetivo de encontrar su solución. ¿Comenzamos?

1. En ocasiones abusamos de la coma, con el objetivo de facilitar la lectura. Es incorrecto separar el sujeto del predicado con este signo ortográfico, ya que complicamos la oración.

2. Generamos discordancias entre sujeto y predicado, sobre todo con sujetos que hacen referencia a un conjunto de individuos.Ejemplo a evitar: son gente honesta y se comportan como tal. Correctamente sería: es gente honesta y se comporta como tal.

3. Utilizamos de forma incorrecta el llamado infinitivo introductor, como si este fuera una forma independiente de cualquier persona gramatical. En lugar de ello, es preferible hacer uso de una perífrasis verbal (unión de dos verbos con un mismo sujeto). Ejemplos:“comenzar agradeciendo a los asistentes su presencia, ya que supone un esfuerzo haber llegado hasta este punto”. ➝ “Nos gustaría comenzar agradeciendo a los asistentes su presencia, ya que supone un esfuerzo haber llegado hasta este punto”.

4. Abusamos de la negación.

5. No somos coherentes con el uso de un mismo sujeto a lo largo del texto. Por ejemplo, “soy consciente de la problemática estudiada” no concuerda con una expresión como “según citamos en el texto” o una conclusión como “la investigación determina que…”

6. Tampoco debemos alejar el verbo del sujeto.

El contenido es tan importante como la forma en que lo exponemos a lo largo de un texto

7. Cada párrafo no debería sobrepasar las 10 líneas. Por lo general, deberemos exponer una idea por párrafo.

8. ¿Y si evitamos el uso de “florituras” y expresiones excesivamente complejas? Escribir debería de convertirse en la búsqueda del equilibrio: si bien cometemos con frecuencia el fallo de trasladar las expresiones orales y coloquiales al terreno de la narración, tampoco es correcto complicar los textos en exceso. Las oraciones deben ser sencillas y entendibles.

9. Al hilo de esta última idea: hacemos un uso limitado de nuestro vocabulario, siendo en muchas ocasiones repetitivos. Para evitarlo, basta con detectar si hemos repetido algunas palabras en concreto y buscar sinónimos.

10. Por otra parte, también abusamos de los comodines, con conceptos como “la cuestión” o “el asunto”. Ejemplo a evitar: “es necesario recalcar la importancia de una cuestión como el correcto uso de la ortografía”. Sería preferible: “es necesario recalcar la importancia del correcto uso de la ortografía”.

11. Debemos huir de los anglicismos. Si la palabra en cuestión tiene su correspondiente traducción al español, es preferible utilizar siempre esta última ➝ ¿Recibiste mi e-mail correctamente? Mejor: ¿recibiste mi correo electrónico correctamente?

12. ¿Conoces las cacofonías? Son las combinaciones de sonidos que durante la lectura no suenan de forma armónica. En ocasiones escribimos sin reparar en la persona que posteriormente leerá el texto, lo que produce que puedan aparecer cacofonías a lo largo del mismo.Ejemplo: “Ya son años trabajando en la construcción con motivación y perfección”.

13. No es aconsejable abusar de las mayúsculas. Deberían limitarse a los nombres propios y el comienzo de las oraciones. El uso inadecuado de las mismas puede interpretarse como un grito hacia el lector.

14. En un texto, los números deben escribirse preferiblemente con letra, en lugar de cifras. A excepción de los decimales o números excesivamente grandes. Ejemplo: “diez mil personas asistieron a la manifestación por la libertad”, en lugar de “10.000 personas asistieron a la manifestación por la libertad”.

15. Y por último, las abreviaturas: no todos conocemos qué significan, por ejemplo, unas siglas utilizadas en el texto. Es recomendable escribir el término completo la primera vez, con la abreviatura entre paréntesis, y a partir de entonces ya hacer uso de la misma.

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