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4 actividades para desarrollar la autoestima

4 actividades para desarrollar la autoestima
25 de mayo de 2016

Una sana autoestima es sinónimo de confianza y seguridad, es la base de las habilidades para relacionarnos, de la fortaleza para enfrentarnos a los problemas y adversidades, de la capacidad de perseguir nuestra propias metas y, en definitiva, del bienestar. La relación entre autoestima y felicidad está más que demostrada y reconocida. Somos conscientes de la importancia de desarrollar una sana autoestima y también sabemos que la infancia y la adolescencia son etapas clave para el desarrollo de la misma. Sin embargo, lo que no tenemos tan claro es cómo podemos favorecer una sana autoestima en nuestros niños y niñas.

La autoestima

La autoestima es la valoración que cada persona hace de sí misma. Aunque puede parecer poco importante, es fundamental ya que, según sea una valoración positiva o negativa, va a determinar muchos aspectos de la vida de la persona. La valoración que cada uno hace de sí mismo va a condicionar su manera de actuar, de reaccionar e incluso de interpretar ciertas situaciones, y, por lo tanto, va ser crucial para el bienestar.

Una valoración positiva supone una sana autoestima. Y se apoya en un autoconcepto ajustado y en la aceptación del mismo. Una valoración positiva implica la consciencia de las propias fortalezas, pero también de los puntos débiles y sobre todo la aceptación tanto de unos como de otros, sin sentirse ni superior, ni inferior.

Una valoración negativa, en cambio, supone una baja autoestima. En este caso el autoconcepto no es ajustado, se apoya en los puntos débiles y obvia las fortalezas, además no se aceptan los puntos débiles y aparece un sentimiento de inferioridad.

En algunas ocasiones puede aparecer una aparente excesiva autoestima. En estos casos la persona alardea constantemente de sus fortalezas, de lo bueno que es y de lo bien que hace todo. Esto no es más que un mecanismo de defensa que realmente esconde una baja autoestima. La persona se valora de manera negativa y se protege en una aparente sobrevaloración.

¿Cómo se construye la autoestima?

Nadie nace con alta o baja autoestima. La autoestima se construye a través de diferentes experiencias. Se va creando mediante las valoraciones que la persona hace de sí misma en diferentes situaciones. En esta valoración intervienen pensamientos, experiencias sociales y valoraciones recibidas por otros y, sobre todo, sentimientos en relación con los pensamientos, experiencias y valoraciones ajenas. Es decir, cómo nos sentimos en relación con lo que pensamos y con cómo nos valoran los demás.

La infancia y la adolescencia son etapas clave en la construcción de la autoestima. Es fundamental prestar atención a estas etapas, indagar en sus interpretaciones y valoraciones, favoreciendo que sean positivas y realistas y evitando sentimientos negativos.

Las claves de una sana autoestima

  • Una sana autoestima se basa en un autoconcepto ajustado. Es importante ayudar a los niños y niñas a tener una imagen ajustada de sí mismos, y a aceptarse tal y como son. Es importante que se acepten y que comprendan que pueden aprovechar sus fortalezas y que también pueden mejorar sus puntos débiles.
  • La autoestima se basa en las interpretaciones que hacemos de nosotros mismos en ciertas experiencias y situaciones. Una interpretación realista y no sesgada contribuye a una sana autoestima. Debemos evitar interpretaciones del tipo “me ha pasado esto porque soy torpe”, “no me han llamado, porque no me quieren”, “soy peor que los demás y por eso no puedo hacer esto”, etc. y cambiarlas por otras del tipo “me ha pasado esto porque no he tenido cuidado”, “soy igual que los demás, para hacer esto necesito aprender y practicar”, “puede haber muchas razones de porque no me han llamado, pero también puedo llamar yo”; para ello es importante ayudar a los niños y niñas con sus interpretaciones.
  • La autoestima se apoya en las valoraciones de las personas cercanas. Por eso debemos tener cuidado en las valoraciones que hacemos de los niños y niñas. Evitaremos criticarlos, así como juzgar y etiquetar.
  • Procuraremos hacer elogios al niño o la niña para favorecer una imagen positiva. Pero es fundamental que los elogios sean reales y creíbles.
  • La autoestima se construye cuando uno se demuestra sus propias capacidades a sí mismo. Por ello es imprescindible dejar que el niño/a se enfrente a pequeños retos por si solo y que poco a poco consiga sus metas y de este modo se demuestre a sí mismo que es capaz. Para ello ponle metas que supongan un reto, pero que sean alcanzables.
  • Cree en ellos/as. Si se dan cuenta de que tú crees en sus capacidades y en su habilidad para hacer ciertas cosas, también creerán ellos/as.
  • A veces podemos tener miedo a que se hagan daño o a que se equivoquen, pero debemos hacer un esfuerzo y demostrarles que no tienen que tener miedo. En lugar de evitarles el fracaso, debemos dejar que lo intenten y si fracasan estar ahí para apoyarles.
  • Educa con tu ejemplo. Los niños y niñas aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. Muéstrate como una persona segura y acéptate a ti mismo, y ellos/as imitarán tu actitud y tu manera de enfrentarte a la vida.

4 actividades para desarrollar la autoestima

1. Pídeles que anoten sus cualidades positivas y negativas en una hoja, de manera realista. Busca cosas buenas en las cualidades valoradas como negativas.

2. Cada noche vamos a pensar con ellos tres cosas que hayan hecho ese día por las que puedan sentirse orgullosos. Pueden ser pequeñas cosas, como ayudar en casa.

3. Podemos hacer una caja de las cualidades, buenas acciones y logros. Y cada vez que se nos ocurra una cualidad, cada vez que hagamos una buena acción o un logro, la anotamos y la metemos en la caja.

4. Proponerles encargos que supongan demostrarse sus capacidades

 

 

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

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