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7 trucos para enfrentarse a los exámenes finales

7 trucos para enfrentarse a los exámenes finales
1 de junio de 2016

Al acercarse el final de curso, se acercan también los exámenes finales. Los niños, niñas y sobre todo, los adolescentes pueden sufrir una gran presión cuando se acerca esta época del curso. En algunos casos, los exámenes finales pueden ser determinantes para sus calificaciones académicas, para superar o no el curso, o para el acceso a la universidad. La presión con la que viven estos exámenes puede influir en los resultados y en su bienestar. Para ayudarles a obtener los mejores resultados, tanto familias, como educadores podemos asesorarles y apoyarles con algunos sencillos consejos.

Es cierto que el aprendizaje debe ser un proceso continuo que comienza en septiembre con la apertura del curso, pero también es cierto que los exámenes finales pueden ser cruciales para los últimos resultados y que de ellos puede depender un verano sin estudiar o, por el contrario, un verano con asignaturas pendientes. Es por ello que a menudo, los exámenes finales se convierten en una fuente de estrés y ansiedad que debemos gestionar.

Qué suponen los exámenes finales

Los exámenes finales son una prueba, la última prueba, cuyo resultado debería ser un reflejo de la dinámica general del aprendizaje del alumno durante todo el curso. Pero ante estos exámenes se genera una presión mayor, que conlleva tensión y estrés.

 

¿Por qué generan estrés los exámenes finales?

El examen final supone una importante fuente de estrés para muchos estudiantes. Se toma como un cómputo global del curso y podemos encontrarnos con varias situaciones:

  • El curso ha ido regular e incluso mal, y el examen final supone la última oportunidad para salvar las calificaciones. En este caso, el examen final puede marcar algo muy importante en la vida de los estudiantes, que sería repetir o no repetir, pasar un verano estudiando o un verano sin asignaturas pendientes.
  • En otros casos, el curso ha ido bien y los estudiantes quieren mantener el nivel en estos últimos exámenes para no bajar las calificaciones. Con los últimos exámenes se pueden subir las notas e incluso descender las calificaciones, y ya no habrá  nuevas oportunidades hasta septiembre.

¿Cómo afecta el estrés a los exámenes finales?

El estrés, que parece el compañero inseparable de los exámenes finales, puede influir de manera negativa en éstos, y sobre todo, no contribuye al aprendizaje.

El estrés es una respuesta del organismo que tiene una función adaptativa y permite dar una respuesta rápida y efectiva a situaciones amenazantes, que nos permite librarnos del peligro. El estrés en este tipo de situaciones puede ser bueno, pero es contraproducente cuando nos referimos al aprendizaje. El aprendizaje no debe ser visto como una situación de amenaza. Por ello, tal vez sería conveniente modificar la manera de examinar o, al menos, de ver los exámenes, para que el aprendizaje no suponga una amenaza.

Además de ser contraproducente con el aprendizaje, el estrés no ayuda en nada a la hora de enfrentarse a los exámenes finales.

7 trucos para ayudar a los niños y niñas afrontar los exámenes finales

1. Debemos transmitir tranquilidad. En muchas ocasiones, la presión con la que viven los exámenes finales viene provocada por nuestra actitud. Sin darnos cuenta podemos estar presionándolos, e incluso reaccionando con estrés.

2. Motívales. Para ello evita críticas y mensajes negativos, podemos pensar que si les asustamos reaccionarán, pero solo conseguimos ponerles más nerviosos y generar ansiedad. En su lugar envía mensajes positivos y transmíteles confianza.

3. Céntrate en el proceso y no en el resultado. Recuérdales que lo importante es su aprendizaje y no la calificación, de esta manera les ayudas a no verlo como una amenaza, se relajan y lo viven con menos estrés.

4. Evita comparar con otros niños o niñas de la misma clase, o de la familia, ya que esto les puede generar tensión, además de suponer una amenaza contra su autoestima.

5. Ayúdales a organizarse y planificar con tiempo su estudio. Para ello puedes emplear horarios, organizadores semanales, etc.

6. Fomenta el desarrollo de técnicas de estudio: resúmenes, esquemas, mapas conceptuales, repasos, relajación, etc.

7. Enséñales cómo enfrentarse al examen, practicando la relajación antes de entrar, leyendo bien todas las preguntas, eligiendo el orden de responder, repasando las respuestas, etc. 

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

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