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​Aprender a escribir. Cómo ayudar a los niños en la escritura

​Aprender a escribir. Cómo ayudar a los niños en la escritura
8 de marzo de 2022

Aprender a escribir es un proceso complejo, que a menudo supone ciertas dificultades para muchos niños y niñas. Se define como el momento en que el niño es capaz de partir de un significado (lo que quiere transmitir), a través de un significante (la palabra que representa el concepto a expresar). Para ello el niño tendrá que aprender a poner en marcha una serie de procesos mentales complejos, sin olvidar la organización espacial y coordinación óculo manual.

La traducción de sonido a letra, de significado a significante.

El primer paso para el proceso de la escritura es convertir un sonido en una letra, y para ello los niños pueden usar dos rutas o vías: la fonológica y la léxica u ortográfica.

- Ruta fonológica (indirecta o subléxica). La ruta fonológica supone codificar cada fonema (sonido) con el grafema (letra) que lo representa. Es la ruta fundamental para aprender a escribir, ya que es la vía que asocia un sonido con una letra concreta.

- La ruta ortográfica, directa, visual o léxica. Está vía es la que se usa para escribir palabras, que tenemos en la memoria léxica de forma directa. Está ruta implica conocer previamente la palabra, lo que permitiría tenerla ya aprendida.

La composición de textos

Escribir implica mucho más que convertir un sonido en una letra para formar palabras con sentido. La escritura implica transformar un mensaje, idea, opinión, en un texto escrito. Un texto coherente y con sentido. El siguiente paso, por lo tanto, es la composición de textos.

El Modelo Cognitivo, de Flower y Hayes (1983), describe tres componentes principales que interactúan y entran en juego constantemente en la producción del texto escrito: contexto, memoria a largo plazo y memoria operativa.

- Contexto. El contexto en el que se lleva a cabo la tarea va a interferir sobre la composición del texto, algunos factores como el objetivo, la intencionalidad, características de los receptores, la motivación y las condiciones, van a determinar el resultado y calidad del mismo.

- La memoria a largo plazo. En donde se almacenan los conocimientos necesarios para la adecuada composición escrita. Requiere saber de reglas ortográficas así como conocimientos del tema sobre el que se va a escribir, la información que se desea plasmar, etc.

- Memoria operativa. Necesaria para la ejecución de los procesos cognitivos implicados en la producción. Se pueden señalar tres operaciones básicas: planificación, traducción y revisión.

Pautas para favorecer los procesos para aprender a escribir.

Teniendo en cuenta la complejidad del proceso escrito y de la necesidad de abordar este aprendizaje con los niños y niñas, es fundamental considerar una serie de pautas para favorecer los procesos para aprender a escribir.

- Entrenar ambas rutas de escritura: la fonológica y la ortográfica. Resulta esencial desarrollar ambas rutas y su uso en el cerebro del niño/a para favorecer e impulsar el aprendizaje de la escritura. Si bien, es necesario comenzar por la ruta fonológica para lograr la correcta conversión fonema-grafema, se ha de complementar con tareas dedicadas a la ruta ortográfica.

Para ello se pueden combinar ejercicios para practicar sílabas y sonidos por separado con ejercicios que supongan reconocer y almacenar la palabra completa. Para ello el uso de cuadernillos y material de trabajo será de gran ayuda.

- Cuando el niño/a sea capaz de convertir los sonidos en letras, y sea capaz de reconocer y escribir palabras, se ha de pasar al siguiente nivel y comenzar con la producción de textos. Es esencial, comenzar desde un primer momento con tareas que supongan la producción de textos.

La escritura no se ha de limitar al saber de las letras y las palabras, sino que además tiene que avanzar hacia la producción de mensajes escritos, que supongan la puesta en marcha de tareas que requieren: memoria a largo plazo y memoria operativa (planificación, traducción y revisión).

- En un primer momento será suficiente con la escritura de dos o tres frases sobre un tema. Más adelante se irán extendiendo la longitud de los textos. Es importante respetar el ritmo del niño/a y hacerlo de manera gradual, es mejor escribir bien textos cortos antes de pasar a textos más largos.

- Se ha de recordar al niño/a los pasos a seguir: planificar el texto (para ello se pueden anotar ideas y su secuencia), traducir (o escribir el texto) y revisar (corregir ortografía y secuencia).

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