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Ayudar y enseñar a los niños y niñas a dormir solos

Ayudar y enseñar a los niños y niñas a dormir solos
11 de noviembre de 2019

Algunos niños tienen dificultades para dormir solos, en estos casos conseguir que duerman solos en su habitación puede ser un verdadero reto para muchas familias.

¿Por qué tienen dificultades para dormir solos?

Empecemos analizando porque para algunos niños/as es tan complicado dormir solos. No es cuestión de capricho, el niño con dificultades para dormir solo suele mostrar miedos, inseguridades, y les cuesta desvincularse de las figuras de apego y aprender a estar solos, cómodos y seguros.

A veces también puede ocurrir que el niño que ya dormía solo, sufra una regresión y aparezcan inseguridades o miedos ya superados.

¿Por qué es importante que aprendan a dormir solos en su habitación?

Aprender a dormir solos es un gran logro para muchos niños. El dormir en su propio cuarto supone mucho más que eso, implica desarrollar su autonomía, seguridad y confianza en sí mismo. El niño deja de ser dependiente y aprende a creer en sí mismo, vence sus miedos y aprender a afrontar el hecho de estar solo.

Cuando el niño no duerme solo puede verse alterada su rutina del sueño y la de toda la familia y, como consecuencia, rendir menos en su día a día debido al cansancio.

Enseñar a los niños a dormir solos

Enseñar a los niños a dormir solos puede ser un gran reto para muchas familias. Pero con un poco de paciencia podemos lograrlo.

  • En primer lugar, es esencial crear una adecuada rutina del sueño. Es decir, mantener unos horarios establecidos para irse a la cama y levantarse. Nuestro cuerpo funciona con hábitos, si nos habituamos a dormir todos los días a la misma hora, en torno a ese momento del día empezaremos a notar el sueño. Es importante que los niños se vayan a la cama con sueño.
  • Durante las últimas horas del día, antes de irnos a la cama, es aconsejable mantener una rutina de actividades relajadas. Por un lado, el cuerpo se puede ir relajando y, por otro lado, logramos reforzar el hábito de sueño.
  • Además de la rutina, se debe motivar al niño para que duerma solo. Para ello podemos explicarle que tiene una habitación muy bonita, donde están todas sus cosas, que su cama es más grande y estará más a gusto, etc. Si queremos motivarle podemos darle permiso para hacer en su cama cosas que no puede hacer en la cama de los padres, como encender la luz un ratito más, meterse algún muñeco o peluche, etc.
  • Para ayudarle a ganar seguridad, es importante relajar al niño y ayudarle a gestionar sus miedos. Le explicaremos que no hay nada que temer, que no existen monstruos o criaturas peligrosas, que todo estará tranquilo y que siempre puede llamar a papá o mamá. Además, podemos permitirle que deje una lamparita encendida o la luz del pasillo.
  • Si el niño se despierta con miedo por la noche, acudiremos a calmarle, siempre en su cama. Es muy importante no llevarle a la cama de papá y mamá. Le relajaremos, recordándole que estamos cerca y que puede dormir solo. Cuando este relajado podemos dejarle solo de nuevo. Hay que evitar enfadarse con el niño o regañarle, recordemos que para él es algo complicado y que no tiene miedo por capricho.
Finalmente, no debemos olvidar reforzar positivamente los logros del niño. Podemos usar un sistema de incentivos como una tabla de puntos en la que el pequeño pueda comprobar sus logros, o simplemente felicitarle cada día por lograrlo.
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