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La importancia de decir te quiero a los niños y niñas

La importancia de decir te quiero a los niños y niñas
20 de agosto de 2020


El ser humano es un ser emocional, no puede separarse de sus emociones, éstas además cumplen funciones muy importantes para la adaptación y la supervivencia. El niño también tiene emociones y, es en la infancia cuando aprende a vincularse con los demás, expresar los afectos ayuda a fortalecer el vínculo y le hace consciente de que es querido y de que es digno para recibir ese afecto.

En algunas culturas, se puede considerar que decir “te quiero” a los seres queridos no es necesario, se tiende a justificar “sabemos que nos queremos no hace falta que decirlo”. Sin embargo, no decir “te quiero” tiene consecuencias en nuestra manera de vincularnos y relacionarnos con los demás, sobre todo en la infancia.

Es muy importante que los progenitores digan “te quiero” a los niños. La relación entre padres e hijos es una relación esencial para el desarrollo afectivo y emocional del niño. Los niños establecen un vínculo afectivo muy estrecho y muy especial con sus figuras de apego y, a través de la misma van a desarrollar un patrón de apego determinado que va a marcar el desarrollo de su autoconcepto como persona que recibe o no amor y cariño. Decir “te quiero” al niño es muy importante ya que se le hace saber que es una persona que merece amor y cariño, lo que le ayuda a crear una imagen personal como sujeto digno de amor y cariño, como sujeto que puede ser querido y amado.

Cuando los padres e hijos no se dicen “te quiero”, puede que el niño no llegue a ser del todo consciente de tal amor y cariño, desarrollándose con carencias afectivas que marcarán aspectos tan importantes como la autoestima y las relaciones futuras del menor.

QUÉ OCURRE EN EL CEREBRO DEL NIÑO CUANDO LE DECIMOS “TE QUIERO”

Estudios recientes sobre el funcionamiento del cerebro demuestran la importancia y la necesidad de decir “te quiero”. Las investigaciones en neurociencia han permitido comprobar que el cerebro reacciona cuando decimos o escuchamos un “te quiero”.

Se ha demostrado que aquellas palabras con contenido emocional provocan un impacto directo en la estructura cerebral. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Florida reveló que las palabras con contenido emocional son procesadas en áreas específicas del cerebro, siendo estas áreas diferentes de las empleadas para procesar palabras sin contenido emocional. Cuanto más se dicen o escuchan tales palabras, más se usa esa área del cerebro y, por lo tanto, más se consolidan las redes neuronales de la misma.

En esta línea un experimento llevado a cabo en la FriederichSchollerUniversity, ha permitido comprobar que las palabras con contenido emocional positivo provocan concretamente la activación de la corteza prefrontal dorsomedial. Esta zona está involucrada en la toma de decisiones y en el desarrollo del autoconcepto y autoestima.

Estas investigaciones abalan la importancia de decir y escuchar “te quiero”, ya que tales palabras llegan a consolidar unas redes neuronales determinadas, influyendo así en la toma de decisiones, la memoria, el estado de ánimo, la autoestima, etc. El valor de pronunciar y escuchar un te quiero, por consiguiente, tiene extraordinarios efectos sobre la neurofisiología del cerebro.

CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A EXPRESAR SUS AFECTOS

La capacidad de expresar las emociones es una de las habilidades que se han de desarrollar en los niños como parte de su educación emocional y fomentarse desde un primer momento. Es muy importante que los niños aprendan a expresar sus sentimientos de afecto y sus estados emocionales al igual que aprenden a expresar sus necesidades y deseos. Los adultos, sobre todo los más cercanos al niño, cumplen un papel determinante para enseñar al niño a expresar sus sentimientos de afecto.

- EDUCAR CON EL EJEMPLO Y DECIRLE TE QUIERO CON FRECUENCIA. No es suficiente con decirle al niño que tiene que expresar sus emociones, ya que los niños aprenden más de lo que observan en los demás, que de lo que les decimos que hagan. En este sentido es esencial enseñar con el ejemplo, si las figuras de apego del niño expresan sus sentimientos de afecto con naturalidad, el niño aprenderá de tal ejemplo y verá como algo normal hacerlo. Por lo tanto, resulta básico que los padres le digan al niño “te quiero” y que se lo digan entre ellos y a otros miembros de la familia.

- DAR OPORTUNIDADES AL NIÑO PARA EXPRESAR SUS SENTIMIENTOS DE AFECTO. Se trata de ayudar al niño a expresar estas emociones, aceptando y validando las mismas. Debemos recordar que los niños no tienen el mismo dominio del lenguaje y de la comunicación que los adultos y tampoco tienen un conocimiento preciso de sus estados emocionales, por eso pueden necesitar cierta ayuda o guía. Es muy importante dar momentos para decir “te quiero”, puede ser antes de acostarnos, al despedirnos, etc. ya que facilitarán la expresión emocional en el niño.Darle la oportunidad implica hacerle sentir cómodo para ello, no se ha de forzar en ningún momento la expresión de afecto, obligarle a decir “te quiero” es negativo para su desarrollo, ya que no se expresa una emoción real, y la obligación genera tensión.

- EVITAR LA BURLA O LA BROMA. Se ha de evitar tanto la burla o la broma, como la represión de la emoción, si nos burlamos o le decimos al niño que no lo exprese en ese momento, no aprenderá a expresar el afecto.



Foto © Kelly Sikkema

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