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Mi hijo no sabe hacer amigos

Mi hijo no sabe hacer amigos
11 de abril de 2019

El ser humano es un ser social por naturaleza, es decir, necesita de los demás para su desarrollo sano y su bienestar. Las relaciones sociales son muy importantes para las personas en cualquier edad y etapa, y en especial, para los niños. Durante la infancia los amigos se convierten en compañeros inseparables y la interacción con ellos es esencial para el desarrollo socio-afectivo. Sin embargo, algunos niños tienen dificultades para hacer amigos, se mantienen callados, y en ocasiones pasan un mal rato cuando tienen que relacionarse con los demás, lo que suele ser motivo de preocupación para las familias.

Los amigos en la infancia

Los amigos en la infancia cumplen un papel muy importante para el desarrollo del niño. En un primer momento, hasta los 4-5 años aproximadamente, los niños suelen jugar solos y su socialización se enfoca en el entorno familiar. Pero a partir de esta edad los amigos cobran cada vez más importancia y la interacción se convierte en un factor clave para la socialización secundaria y el desarrollo social y afectivo.

Los niños en edad escolar impulsan su desarrollo a través de las relaciones con los amigos: aprenden las normas sociales, desarrollar la empatía y la inteligencia emocional, aprender a ser asertivos, a tomar decisiones, aprender a esperar, y desarrollan su identidad, entre otras cosas.

Mi hijo no sabe hacer amigos

Algunos niños tienen dificultades para hacer amigos, esto es algo más común de lo que se puede pensar en un primer momento y son muchos los niños que tienen estas dificultades, cuando esto ocurre puede repercutir en su bienestar y en su desarrollo.

¿Por qué mi hijo no sabe hacer amigos?

Son diferentes las razones que pueden esconderse tras las escasas habilidades para hacer amigos, en la mayoría de los casos más que una causa concreta, el problema será debido a la ocurrencia de un conjunto de factores, entre los que podemos señalar los siguientes:

  • Baja autoestima. Cuando el niño tiene baja autoestima, puede desarrollar una preocupación excesiva a ser juzgado negativamente por parte de sus iguales y este temor repercutirá en su manera de relacionarse, haciendo que se muestre tímido y cohibido.
  • Escasas habilidades sociales. Las interacciones sociales se sustentan en unas buenas habilidades sociales, cuando el niño no tiene habilidades sociales básicas, como pedir permiso, saludar, esperar para hablar, etc. esto va a interferir en la calidad de sus relaciones y, lógicamente, en su capacidad para hacer amigos.
  • Excesiva impulsividad. La impulsividad en exceso suele asociarse con déficits en las relaciones sociales, como es el caso de los niños que padecen TDAH. La impulsividad es un rasgo que conlleva dificultades para esperar su turno, escuchar al otro, mantenerse en una tarea concreta, etc. lo cual repercute negativamente en las interacciones del niño. En estos casos, los otros niños les ven como niños “maleducados” y “molestos”, por lo que tendrán importantes dificultades para hacer amigos.

Cómo puede afectar al niño

Los niños necesitan relacionarse con otros niños de su edad para un desarrollo sano y para garantizar su bienestar, y cuando un niño no sabe hacer amigos las consecuencias pueden ser muy perjudiciales.

  • Baja autoestima. El niño que tiene dificultades para hacer amigos, suele tener un pobre autoconcepto y una baja autoestima.
  • Escaso desarrollo de habilidades sociales. Cuando el niño apenas se relaciona con los iguales sus habilidades sociales no se desarrollan.
  • Malestar emocional. El niño necesita sentirse aceptado y pertenecer a un grupo social, cuando esto no ocurre y viven un “rechazo” el malestar suele ser importante.

Cómo podemos ayudar al niño a hacer amigos. 5 claves

  • Cuida su autoestima. Una sana autoestima, les dotara de la fuerza necesaria para enfrentarse a los demás y desenvolverse sin miedo a ser juzgados.
  • Procura el desarrollo de habilidades sociales y estrategias para relacionarse. Para ello busca experiencias sociales a través de un ambiente rico en relaciones sociales con diferentes personas de diferentes edades desde un principio. Procura que tenga diferentes actividades en las que pueda relacionarse con iguales
  • Sirve de ejemplo, aprenden más de las conductas y actitudes que observan en los demás, que de lo que les decimos. Enséñales cómo te desenvuelves socialmente.
  • Dales autonomía para enfrentarse a sus retos sociales. Es importante que tengan confianza en sí mismos y para ello tienen que hacerlo solos.
  • No les etiquetes, juzgues o compares con otros niños, ya que sí lo haces puede afectar a su auto concepto.
No les presiones para que salgan, hablen con otros niños o jueguen con ellos. Las relaciones sociales han de ser distendidas y naturales, presionarles solo contribuye a que estén tensos y les cueste. En su lugar, dales cariño y apoyo, dales confianza para enfrentarse a ello.

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