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¿Qué es la dispraxia?

¿Qué es la dispraxia?
12 de enero de 2021

Los niños que tienen dispraxia presentan dificultades para realizar actividades y movimientos coordinados. Algunas tareas aparentemente sencillas como atarse los cordones, peinarse, escribir, montar en bicicleta o recordar actos motores automáticos, se vuelven un verdadero reto para estos/as niños/as. Además, pueden tener mala letra, errores de ortografía o de cálculo (olvidan las que se llevan, etc.), o con dificultades para recordar hábitos de la vida cotidiana.

A menudo este trastorno pasa inadvertido lo que conlleva la no atención a las necesidades de estos niños y la ausencia de un tratamiento adecuado.

¿Qué es la dispraxia?

La dispraxia es un trastorno psicomotriz enmarcado en los trastornos de neurodesarrollo que afecta al movimiento y a la coordinación, en el que pueden y suelen verse afectadas las habilidades verbales, orales y motoras.

La dispraxia ocurre porque los mensajes que el cerebro envía a los músculos se interrumpen, provocando problemas relacionados con el movimiento y la coordinación, lo que afecta tanto a la motricidad fina como a la motricidad gruesa.

Manifestaciones de la dispraxia

La dispraxia, a menudo pasa desapercibida y los niños que la padecen suelen ser etiquetados como torpes, lentos, despistados, etc.

- Dificultades en la ejecución de los movimientos gruesos. Acciones como subir escaleras, montar en bicicleta, correr, etc. se convierten en acciones difíciles para estos/as niños/as, sus movimientos son lentos y torpes.

- Dificultades en los actos manuales. Las dificultades también se aprecian en la motricidad fina, actos como la escritura o el dibujo son imprecisos y toscos. A menudo cometen errores, faltas de ortografía, olvidos, etc.

- Dificultades en actos visuales. En la dispraxia también son frecuentes las dificultades en la coordinación visual, así aparecen saltos de líneas al leer, copiar mal de la pizarra, etc.

- Dificultades en actos verbales. En el habla también se aprecian las dificultades de pronunciación como consecuencia de errores en la musculatura implicada en la pronunciación, así pueden aparecer disartrias, errores en la pronunciación y entonación.

Ideatoria. La ideatoria supone la dificultad en la coordinación y planificación de acciones que suponen la coordinación de varios pasos o tareas. Aparecen dificultades para ejecutar en orden tareas de varios pasos, ponerse la ropa, desarrollan secuencias erróneas, etc.

Con frecuencia los niños afectados por este trastorno han de esforzarse mucho para llevar a cabo ciertas tareas, sobre todo aquellas vinculadas con el movimiento y la coordinación, se trata de tareas que otros niños realizan automáticamente de manera eficaz. Estos niños han de esforzarse mucho sin obtener resultados y suelen ser tachados de vagos, distraídos, se enfrentan a las mismas exigencias que otros compañeros, etc. lo cual les genera frustración, desmotivación, y puede provocar baja autoestima.

No existen causas claras de la dispraxia, puede deberse a una inmadurez en el desarrollo de las neuronas o ser ocasionada por traumatismos, enfermedades o lesiones cerebrales, por lo que, aunque suelen aparecer en la infancia, puede aparecer en cualquier etapa de la vida.

Tipos de dispraxia

- Dispraxia en el Vestirse: dificultad para realizar coordinadamente movimientos para vestirse (abotonarse, subir la cremallera, amarrarse los zapatos).

- Dispraxia Digital: dificultad para mover secuencialmente los dedos (afecta a la escritura) .

- Dispraxia verbal o del Habla. dificultad para comunicarse verbalmente (trastornos del habla) .

- Dispraxia psicomotriz: falta de actividad, trastornos del aprendizaje, trastornos motores o visuales, trastornos afectivos o de comportamiento.

- Dispraxia motriz: afecta las áreas motoras del cuerpo, puede ser parcial o total, esto impide realizar movimientos que exigen cierta coordinación y precisión.

Pautas para la atención a los niños con dispraxia

La dispraxia es un trastorno que puede y debe tratase para reducir las dificultades asociadas. No se trata de un tratamiento médico, sino psicopedagógico, se trataría de un tratamiento basado en la reorganización neuro-funcional, que será más efectivo cuanto antes se inicie.

- Prestar atención a las señales de alerta que permitan diferenciar e identificar el trastorno.

- Mostrar comprensión y aceptación de las dificultades del trastorno.

- Evitar etiquetas y comparaciones que afectan a la autoestima del/de la niño/a.

Consultar con especialistas y ofrecer una terapia adecuada basada en la reeducación y la reorganización neuro-funcional.


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Foto © Leo Riva, Marisa Howenstine

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