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Recetas para hacer con niños en verano

Recetas para hacer con niños en verano
18 de agosto de 2016

¿Qué mejor época que el verano para aprender de forma distendida? La cocina es un lugar excelente en el que los niños y niñas podrán descubrir la cara más divertida de los alimentos.

Colores, olores, procesos... Esta vez os proponemos helados caseros de fruta. ¿Sabías que cuando los niños forman parte del proceso de elaboración de los platos los aceptan en mayor medida? ¡Comenzamos!

Helado de fresa

Ingredientes:

  • 1kg de fresas
  • 120 gr de azúcar
  • 300 gr de yogur griego 260 gr de nata montada

Elaboración:

En primer lugar, lavaremos las fresas y eliminaremos la parte de arriba de las mismas. Las trocearemos a daditos y las reservaremos. En un recipiente grande, introduciremos el yogur y el azúcar, mezclándolo bien. Lo dejaremos reposar 2 horas aproximadamente.

Posteriormente, podemos pasar las fresas por un tritura patatas, las añadiremos a la nata montada y mezclaremos bien evitando que la nata baje demasiado. Pasaremos la mezcla a un recipiente con tapa hermética y lo introduciremos en el congelador.

Cada hora / media hora, extraeremos la mezcla del congelador para removerla y evitar que se formen cristales de hielo. Y... voilà! ¡Un helado sano, rápido y sencillo!

Batido de melón

Ingredientes:

  • 1 melón grande (sin piel ni pepitas) Ralladura de limón
  • Ramitas de menta

Elaboración:

El melón es una de las frutas más hidratantes de la temporada de verano. ¡Puede contener hasta un 95% de agua en su interior!

Para preparar el batido, será necesario eliminar de la pieza de melón toda la piel y las pepitas -una tarea reservada a los adultos de la casa-. Una vez esté totalmente limpio, trocearemos la pieza en pequeños dados. Los introduciremos progresivamente en un recipiente amplio y nos ayudaremos de la batidora eléctrica para reducirlo a una textura líquida.

Cuando esté prácticamente líquido, aprovecharemos para introducir la menta y la ralladura de limón y continuaremos batiendo. Dos ingredientes que serán casi imperceptibles a la vista de los más pequeños, pero que aportarán una gran frescura al resultado final. ¡Tan solo nos quedará enfriar en el frigorífico! Entre 3 y 4 horas será suficiente para que alcancen la frescura ideal.

Este batido es perfecto para el postre; también es un fantástico aperitivo de “entre horas”. ¿Y si el almuerzo o la merienda se convirtieran en un atractivo refresco de verano? Una pajita divertida sobre el vaso será la llamada de atención definitiva para los más pequeños.

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